¿Dónde
está el crítico de cine?, ¿cuándo llegará el reportero intrépido de Tele-inco?,
¿cómo una panda de raritos se convierte en una masa de consumo?, ¿quién le paga
las setas a Mario y las balas a Solid Snake?
El
pasado 26 de agosto descubrí que soy uno más. Siempre pensé que estaba libre de
caer en tamaña mediocridad. Si no, para qué iba a entregar más de mil euros al año
a la Politécnica de Madrid.
Cuando
finalicé el bachillerato me entregaron infinidad de panfletos prometiéndome un
futuro de superioridad moral e intelectual. Después de no pocos años invertidos
en una de las miles cunas del conocimiento que afloran en el país he
descubierto que no existe una vacuna contra la chabacanería. Tristemente, esto
es verdad. Incluso es posible que usted mismo, querido lector, sufra la misma
afección que yo.
Tanta
parrafada no hace más que prolongar la agónica confesión, y ésta es…
…
QUE ME GUSTAN LAS PELÍCULAS DE OSTIAS